La luz en la Arquitectura / Light in Architecture

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La importancia de la luz en la Arquitectura

La luz, una de las variables que transforman nuestra percepción de la Arquitectura.
¿Podría la Arquitectura existir sin el juego eterno entre la luz y su inseparable amiga, la sombra?

Foto por Arq. Cristiá Batista - Abertura en el MoMAAbertura en el MoMA, NY. Fuente: Foto por A. Cristiá

El Sol, símbolo del bien, de esperanza, de una nueva oportunidad. Los humanos siempre han querido iluminar su mundo, respuesta a su eterno temor a la oscuridad y a lo que en ella se podría esconder. La mayor parte de la información entra por la vista, y esto no sería posible sin la luz, por lo que la Arquitectura sin ella no sería capaz de transmitir la mitad de su información. “Nuestros ojos están hechos para ver las formas en la luz y la luz y la sombra revelan las formas”, decía Le Corbusier.

Trying to catch the sun - A. Cristia

Fuente: Foto por A. Cristiá

El humano siempre ha deseado controlar la luz. Desde los templos de los antiguos, que estaban meticulosamente diseñados con pequeñas aberturas para dejar entrar la cantidad de luz necesaria y así acentuar el poder divino, el Sol, representante de la vida y la creación; pasando por la cristiandad, que utilizaba la luz como discurso que entraba en el inconsciente por medio de los vitrales que escenificaban hechos bíblicos; hasta llegar a los inmensos rascacielos transparentes de nuestros días. Dicho esto, pareciera que hasta se puede estudiar el progreso de la Arquitectura y sus sistemas constructivos según la capacidad de ésta de dejar entrar luz natural a sus interiores.

El Siglo XIX marcó un cambio transcendental en la historia de la iluminación de edificaciones, por un lado nace la luz eléctrica, una modesta versión del poder del Sol a nuestro control. Sin embargo, no por esto se debe menospreciar la gratuita luz natural, o mucho menos, caer en el error de la iluminación excesiva, la cual hasta puede ser perjudicial para nuestra salud. Por tanto, el adecuado uso de la luz natural reduce los costos energéticos de los edificios, y la luz artificial complementa la falta de la primera.

Quebec Train Terminal - A. Cristia

Estación de tren de Quebec. Fuente: Foto por A. Cristiá

Cuando se descubrió la cuarta dimensión, refiriéndonos a ella como el desplazamiento visual de un objeto en el tiempo, nos dimos cuenta que nuestra imagen de la Arquitectura puede variar en segundos, pues los diferentes juegos de luz y sombra, la “re-diseñan”. De la misma manera, cuando estamos redirigiendo luz en el interior de los edificios, hay infinidad de alternativas que pueden hacer cambiar nuestra percepción de lo que estamos viendo o sintiendo. ¿Qué sería de un teatro sin las proyecciones de luces que hacen en el escenario, que varían según el espectáculo del momento, y participando en la creación del drama? ¿Qué sería del museo sin la correcta iluminación que permite apreciar de la mejor manera los patrimonios de la humanidad que albergan, sin dañarlas?

Las oportunidades que ofrece la iluminación artificial son infinitas, y varían según el ambiente que se quiera dar, lo que a su vez está ligado al objetivo de determinada área. También entra en juego un importante elemento, el color, ya sea por un lado el color de la luz usado para la iluminación, y por el otro, el color de los materiales y texturas de la propia Arquitectura. Por ejemplo, una manera de iluminar evitando la incidencia directa de la luz es mediante el aprovechamiento de la luz difusa o indirecta. Se puede lograr iluminando una pared de color blanco, crema o azul y aprovechar la reflexión producida para la iluminación del objeto deseado, pues estos colores son los que mejor absorben los rayos ultravioletas. Esto es muy común en museos y galerías, y su implantación casi siempre requiere de profesionales especializados en este campo.

???????????????????????????????Museo Nacional de Costa Rica: Mariposario & Sala de fotografía. Fuente: Fotos por A. Cristiá

Los juegos de luces y sombras actúan como los sonidos y silencios de una canción, por un lado están los elementos que transmiten el mensaje, y por el otro están los elementos que nos permiten entenderlo.

La luz y su compañera, la sombra, en sus propiedades de homólogos opuestos, son las variables por excelencia del espacio. La buena aplicación de éstas puede ser crucial en hacer de un lugar confortable o no, pues estas fortalecen o debilitan los volúmenes que crean la Arquitectura, y los vacíos que nos hacen disfrutarla.


Artículo originalmente publicado en: Suplemento de iluminación, revista Domus: México, América Central y el Caribe, ed. 020, 2014
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